Drag me to hell.
| Posted in Critica Semanal. | Posted on 22:55
Sam Raimi y Peter Jackson, siempre presentaron una mayor afinidad por identificarse con el cine de Spielberg que con el lado mas oscuro del cine B. Hace 20 años atrás estos eran los alumnos menos aventajados del curso, mientras que Zemeckis, Dante y Landis se encontraban en los palmarés del maestro recibiendo grandes sumas de dinero para realizar sus proyectos.
La reivindicación de los olvidados llego en un buen momento, es mas, han iniciado un verdadero proceso de evangelización por medio de sus productoras, verdaderos apóstoles de la buena nueva (Wingnut Films y Ghosthouse Pictures). Lamentablemente las particulares formas de filmación ya no se ven tan novedosas como en los 80s, siendo estos prisioneros de su estilo.
Este film consagra a Raimi como un realizador eficaz, barato y familiar, siendo su cine un perfecto cruce entre Chuck Jones y Ray Harryhausen, que se esfuerza por capturar al espectador a toda costa. La película tiene momentos bastantes alucinantes y desenfrenados, acompañado de diálogos verdaderamente ingenioso, que confrontan a Freud con Camus o señalando lo ridículo que es ser vegetariano, logrando disimular de buena forma las falencias que presenta este film.
WTF Lorna Raver bakana, Raimi puro nepotismo, Hitler tenia razon sobre los gitanos

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